Todo proyecto necesita un nombre, aunque sea temporal. No tiene que ser perfecto comercialmente; solo tiene que capturar la idea y hacerme sonreír.

Algunos de los candidatos:

  • Catena: “cadena” en latín. Una cadena de encuentros y conocimiento compartido, y además empieza con “Cat”.
  • Catlas: un atlas de gatos.
  • Catkin: gatos conectados por sus relaciones.
  • WhiskerNet, Nine Lives Network (“red de las siete vidas”) y el maravillosamente literal Who’s This Cat? ("¿De quién es este gato?").
  • Straybook: me gusta, pero suena a imitación de Facebook, y eso es prácticamente lo contrario de lo que quiero que sea esto.

Al final me quedé con el más sencillo: Stray Cats, “gatos callejeros” en inglés.

Todo el mundo entiende de inmediato de qué se trata. No pretende saber cómo será el producto final. Y me gusta la ironía: le decimos gato callejero al animal, pero este proyecto quizá termine demostrando que no es tan callejero después de todo. Tiene a su alrededor toda una red de personas, lugares, nombres y relaciones.

Así que se queda Stray Cats, por ahora. Si tienes un mejor nombre, dímelo.