Contexto: Una foto es una presentación
La idea
Cuando alguien conoce a un gato, casi siempre le toma una foto. Esa foto es la entrada más fácil que podría existir, así que Stray Cats debería empezar ahí:
- Ves un gato y le tomas una foto. Ese es todo el primer paso. Sin formularios.
- En segundos recibes la tarjeta del gato: su foto, un nombre, su pelaje y dónde lo conociste, a nivel de colonia o barrio, nunca el lugar exacto.
- Si el gato ya es conocido, lo conoces de verdad. “Este podría ser Mountain Lion. Nombre real desconocido. Otras personas también lo han conocido aquí.” Te enteras de su historia en vez de empezar de cero.
- Si nadie lo ha conocido todavía, eres la primera persona. Puedes ponerle un nombre, y tu nombre se suma a los demás; no los reemplaza.
Puedes empezar solo con un apodo: sin correo y sin contraseña. Y cada tarjeta empieza con una foto real de un gato real que alguien conoció de verdad.
Los gatos que has conocido
Cada persona que use Stray Cats llevaría una lista de los gatos que ha conocido. No gatos que sean suyos o que haya reclamado: gatos que ha conocido. Es algo pequeño y cálido para recordar, y el comienzo de una relación con cada uno.
Estos son los gatos que he conocido en la casa, como podrían verse en sus tarjetas:








Compartir un gato
Podrías mandar la tarjeta de un gato a una amiga por mensaje, o a la siguiente persona que cuidará la casa. Así podrá seguir a ese gato: ver cuándo alguien lo vuelve a encontrar y cómo crece su historia. Una tarjeta solo muestra lo que es seguro compartir (ve Privacidad y seguridad de los animales).
También podrías ver gatos que otras personas conocen en otros pueblos y países: una ventana tranquila a cuánta gente, en todas partes, está pendiente de los gatos sin hacer ruido. Solo se muestra la zona, y solo después de un tiempo, para que nunca pueda llevar a nadie hasta un gato.
Aprender a ver a los gatos
Cuando empiezas a conocer gatos, empiezas a verlos: la M en la frente del atigrado, el pecho blanco del “esmoquin”, los tres colores de la calicó, la oreja con muesca. Stray Cats podría ayudar a aprender los pelajes y las marcas poco a poco, y a llevar la cuenta de los que ya conociste.
No es solo por diversión. Los pelajes y las marcas son justo lo que ayuda a distinguir a un gato de otro (ve La identidad del gato y sus muchos nombres). Entre más gente se fija, mejor reconocemos todos a cada gato.
Razones amables para mirar
Unas cuantas sugerencias ligeras podrían convertir una caminata en una oportunidad de notar a los gatos de alrededor: “¿Has visto a Ninja esta semana?”, “Conoce a un gato en una calle por la que no sueles pasar”. También se podrían guardar los gatos que conoces de viaje: el gato afuera de un café en otro pueblo es parte del recuerdo de alguien, y parte de la historia de ese gato.
Para qué sirve
El gusto de conocer a un gato es la puerta de entrada, no el destino. Cada vez que conoces a un gato es un encuentro, y cada encuentro ayuda al gato sin hacer ruido:
- Suma a la historia del gato, para que la siguiente persona herede lo que ya se sabe.
- Ayuda a reconocerlo: “¿Este es Mountain Lion?” es un momento divertido para una persona y una coincidencia confirmada para el registro del gato.
- Puede llevar una nota rápida sobre su bienestar: se ve flaco, cojea, tiene la oreja recortada (ya está esterilizado), hay gatitos nuevos cerca. Eso es lo que la red de cuidado necesita saber.
- Muestra quién se preocupa por él: un gato que mucha gente conoce tiene mucha gente que podría ayudar.
Lo que no hará
- Nada de concursos de popularidad. Ni rankings, ni “el gato más visto”, nada que convierta a un gato en atracción. La atención puede poner en riesgo a un gato.
- Nada de lugares exactos. Las tarjetas muestran la colonia, nunca el lugar exacto donde un gato vive o come, ni puntos de referencia que lo delaten.
- Nada de enlaces públicos a las fotos. Las fotos se ven dentro de las tarjetas, nunca como enlaces abiertos que cualquiera pueda andar pasando.
- Nunca a costa del gato. Si una función divertida y la seguridad del gato no están de acuerdo, gana el gato.
Preguntas abiertas
- ¿Qué es lo mínimo que debe mostrar una tarjeta para ser útil, y segura?
- ¿Cómo invitar a la gente a aportar algo útil (una nota de salud, “este gato está perdido”) sin convertir un momento bonito en una tarea?
- ¿Debería recordarse en la tarjeta a la primera persona que conoció al gato?
- ¿Cómo evitar que la diversión se vuelva el objetivo?
